tentaculo derecho

Hachas y Pifias

Posición en el ránking

2514 de 7857.

Trama

Lista de capítulos

0. Prologo

Los peligros del camino siempre generan extraños compañeros de viaje ya sea por necesidad, conveniencia o motivos más oscuros. Fue en la posada del Poni Tuerto donde varios individuos sin conexión alguna entre ellos que una misma dirección decidieron viajar en grupo. Allí bajo la mirada de camareras y borrachos una voz se alzó como un trueno, que surgía del enano más feo jamás visto, vociferando que pensaba ir a Bretonia a enrolarse como mercenario. Sus dos compañeras humanas miraban furtivamente en todas direcciones implorando que la gente este demasiado borracha para hacerle caso. Primero una joven de pelo castaño se acercó a ellos con la mirada clavada en el suelo y la voz trémula. Entre los gritos del enano consiguió hacerse oír, se llamaba Katherine y quería unirse a ellos pues se dirigía a Estalia y era un viaje demasiado peligroso para ella sola. Las dos chicas se presentaron como Chloe y Charlotte tras invitarla a sentarse. El enano ni se inmuto siguió cantando obscenidades en su lengua natal mientras bebía. Después un hombre alto y desnutrido con una mirada melancólica se presentó como Markus y dijo que les gustaría poder viajar con ellos. Mientras tanto desde una mesa cercana una mujer pelirroja con mal carácter, un chaval y un hombre asiático miraban la escena con cierta curiosidad. Chen y Flink no se conocían desde hace mucho, quizás unas semanas, pero menos sabían de esa mujer. Se hacía llamar Morwin, como la antigua bestia de las leyendas de Norsca, se limitó a despertarles una mañana manchada de sangre y con la cabeza de un lobo diciendo que le debían la vida. Al final decidieron hablar con ellos y se dirigieron a la mesa del enano para hablar con las dos chicas y los nuevos de si podían unirse con ellos. El enano visiblemente molesto por que le estorbaran mientras bebía se limitó a espetar: “Soy Storri y si vais a viajar conmigo ¡Traedme más cerveza para olvidar que viajáis conmigo!”

Y así comenzó el viaje: